18 de febrero de 2010

Música mediterránea

Tengo que confesar que, a pesar de cómo soy y pienso, los asuntos religiosos me ponen, y mucho más si tienen que ver directamente con la iconografía. Pero tiempo habrá de que yo vuelva sobre esos temas porque la Conferencia Episcopal no descansa –además creo que monseñor Martínez Camino me hace tilín- y los personajes con ansias de vaya usted a saber qué no creo que se agoten una vez que vaya perdiendo fuerza lo del Cristo de Monteagudo, que aún coleará.

Hoy tocan otras cosas de mi gusto. Y entre ellas está cantar, sobre todo en compañía de otras voces. Ya en mi infancia -muy remota- formé parte de un coro infantil -era soprano segunda- para cantar cursilerías del tipo Tres hojitas, madre, tiene el arbolé… Seguí en la afición, me cambió la voz y conseguí una de barítono bajo que no está nada mal, aunque tampoco es para tirar cohetes. Con ella y echándole morro y oído, porque de música ni papa, terminé cantando el mejor renacimiento español e italiano, madrigales ingleses, polifonía sacra española de todos los tiempos y hasta melodías contemporáneas del pop. Pero a mí siempre me han gustado los aires populares y siento especial devoción por los coros de hombres que han proliferado en el ámbito mediterráneo. El cantu a tenore sardo, que es patrimonio de la humanidad, los auroros murcianos, el canto de la pasión de Orihuela o la paghjella corsa, que descubrí hace sólo unos meses, me remueven por dentro de una manera que no alcanzo a describir. Son todos ellos cantos primigenios, tribales, venidos de no se sabe dónde y que no sé si estarán aquí dentro de unos decenios. Por eso a veces los busco y los oigo una y otra vez, como hipnotizado por una extraña devoción. Si habéis escuchado la pasión oriolana, aquí abajo os dejo a los corsos que son más carnales.



5 comentarios:

Clares dijo...

Divino. Yo había oído, claro, a los Auroros, y en diferido a los sardos, pero también el Misterio de Elche, que es otra joya del canto dramático, pero a estos no los tenía registrados. Qué preciosidad. Te voy a recomendar a Mameluco, que es un amigo de Castro del Río que es auroro de los de allí, que van hasta con trompetas, y que estará encantado de oír esto. Merece la pena que lo visites, que además es amiguito nuestro.
Oye, que vas muy bien con este invento.
Besicos

M.M. Clares dijo...

¡Coña! Un auroro de verdad también me pone. Voy a tratar de enlazar con su página. Gracias.

Clares dijo...

Si blog no tiene nombre, quiero decir que no aparece con nombre en el blogroll, sino con puntos suspensivos, y ha publicado un post sobre don Carnal y doña Cuaresma. Suele escribir muy bien y con mucha frescura, pero ahora se prodiga poco porque está preparando oposiciones. Dile que vas de mi parte y que te mande a las páginas de los auroros de su pueblo, que son geniales.

el brazo de cervantes dijo...

Hace poco oí precisamente en un programa de radio a estos grupos y la verdad que te ponen los pelos de punta, me encanto, me sumo a la admiración.

Pilar dijo...

Hipnóticos sí... La vida está llena de trucos maravillosos para llevarla con felicidad, cada uno tiene su caja de éxtasis. Sigue cantando, es maravilloso. Yo, oreja. Pero otras cosas me seducen, por ejemplo la poesía, que tiene mucho de música.

Un besico, rey, y para el resto de tu deliciosa tribu. Nos vemos