21 de febrero de 2010

Almendros en flor

10 comentarios:

el brazo de cervantes dijo...

Veo que eres de los hermanos prolíficos, como nuestra mayor, que escribe post como churros y además le sale de maravilla. Felicidades,estás hecho un blogger de primera. Propongo excursión YA a los campos de almendros antes de que llegue la maldita primavera y haga volar por los aires este precioso disfraz de carnaval y si de paso nos da hambre...

Clares dijo...

Te mando luego unas fotos que vas a flipar en colores... bueno, más bien en blanco y verde. Besicos.

M.M. Clares dijo...

Envíame las fotos y ya te regalaré yo algo. Y en cuanto a la comida, pues no hay más que decir. Una fecha y al monte a ver esos almendros de nata. Y después se come, por supuesto. En Bullas tengo sabido que están los mejores campos de almendros de por aquí cerca.

Pilar dijo...

Qué bonito, Manolo, el mejor homenaje a ese centenario. Me lo llevo. A veces la mano humana es más emocionante que la misma naturaleza. Un abrazo de almendrado.

Clares dijo...

Oye, que he puesto las fotos en mi blog, pero tengo más. Ahora que he mandado a la gente para aquí, para que te luzcas con tus entradas, no las del pelo, sino las del blog. Lo de mandarlas es que es un lío, porque se hacen pequeñas y no lucen. Te las doy en un pincho cuando nos veamos.
Y me apunto a lo de la comida de las flores.

M.M. Clares dijo...

Pues llama a María, que para eso es maestra y muy lista, y que nos busque una venta de esas buenas que ella conoce tan bien. Los arbolicos con sus flores ya los pondremos nosotros viendo la lujuria con la que se ha despertado el campo en cuanto ha hecho un poco de sol.

Avisadme

cabopá dijo...

Una letra preciosa y un trazo de mucha seguridad y firmeza con la pluma (la de escribir claro)...Vengo desde la ventana llena de flores de almendro de la "Clares" ya veo yo, algún lazo más que la amistad por aquí...Me quedo por un ratico y volveré....Voy a comentar en los "asuntos propios", sin pensarlo dos veces la curiosidad me ha picado y estoy aquí y allí a la misma vez. Besicos.

M.M. Clares dijo...

Siento mucho el equívoco. Ya quisiera yo poder escribir así. Con un programa de diseño y un poco de paciencia se hacen estas cosas. Dos fotos, recorta pega y colorea y a elegir el tipo de letra que mejor cuadre. Luego viene qué decir. Ahí sí que no hay textos tipo. Lo demás es una impostura que nos presta la tecnología, como leer a los "retaleros" (los que citan sin parar a otros) nos puede hacer más cultos a los ojos de los demás pero no cambia nuestra imagen en el espejo.

Gracias por venir y saludos

Pilar dijo...

Un dato que me mandan de Eduardo Galeano -qué bueno es-

"Desde el año 1234, la religión católica prohibió que las mujeres cantaran en las iglesias.

Las mujeres, impuras por herencia de Eva, ensuciaban la música sagrada, que sólo podía ser entonada por niños varones o por hombres castrados.

La pena de silencio rigió, durante siete siglos, hasta principios del siglo veinte.

Pocos años antes de que les cerraran la boca, allá por el siglo doce, las monjas del convento de Bingen, aorillas del Rin, podían todavía cantar libremente a la gloria del Paraíso. Para buena suerte de nuestros oídos, la música litúrgica creada por la abadesa Hildegarda, nacida para elevarse en voces de mujer, ha sobrevivido sin que el tiempo la haya gastado ni un poquito.

En su convento de Bingen, y en otros donde predicó, Hildegarda no sóo hizo música. Fue mística, visionaria, poeta y médica estudiosa de la personalidad de las plantas y de las virtudes curativas de las aguas. Y también fue la milagrosa fundadora de espacios de libertad para sus monjas, contra el monopolio masculino de la fe."

Cada día me siento más pecadora lalalaalrlalarááa

Leandro dijo...

Cierto, en Bullas. Mi abuelo tenía allí algunos de esos campos de almendros, que luego mi padre, buena gente pero no tanto como mi abuelo, perdió por su mala cabeza. Pero los campos siguen allí, y los almendros también, y son así como dices.

Me temo que cualquier época es buena para reunirse con los muertos. Por suerte o por desgracia, no sabemos cuál es la mejor